1. Consecuencias demográficas, el número
de bajas mortales que causó fue muy elevado:
más de cuatro millones entre
las potencias centrales y
unos cinco
millones entre las aliadas; entre
esas bajas hubo un importante número de víctimas civiles, a ello
se añadió el elevado saldo de heridos y mutilados.
2. Consecuencias económicas, la guerra supuso una
destrucción material extrema. Francia y Bélgica
fueron los países más afectados pues los combates más violentos
se desarrollaron en su territorio. Igualmente fueron duramente castigadas Rusia y la región fronteriza entre Italia y Austria. Los campos de cultivo, la red de ferrocarriles, puentes, carreteras,
puertos y otras infraestructuras fueron
devastados. Se perdieron barcos, fábricas, maquinaria. Numerosas ciudades y pueblos fueron total o parcialmente
arrasados. Al término de la guerra fue necesario
reconvertir las industrias que habían estado destinadas durante
años a la producción de armas, El proceso fue lento y se
vio entorpecido por una crisis que se alargó hasta 1924.